El ‘chulco’ en tiempos de Covid19

Por: Andrés Jaramillo C.

Los usureros (o chulqueros) aguardan con paciencia que la pandemia por el Covid19 muestre su peor rostro en Ecuador. La certeza de que obtendrán el mayor provecho los alienta. A fin de cuentas, su giro de negocio es usufructuar de la desgracia.


Ellos saben que los más afectados por la crisis económica requerirán de dinero, igual o mucho más que de salud, para poder subsistir. Y ahí estarán, con un falso aire de salvadores, pescando a quienes hoy ven desvanecer sus negocios y fuentes de trabajo.


Estarán ahí, en las calles, igual que estuvieron en el Manabí del posterremoto (2016), distribuyendo hojas volantes en motocicletas, llenando a su antojo letras de cambio y repartiendo dinero con intereses proporcionales a la necesidad y desesperación de la gente.


Ellos reforzarán la idea de que son la única alternativa posible. En parte, gracias a la lentitud e ineficiencia de las autoridades para llegar con respuestas financieras inmediatas, la falta de conocimiento en torno a los créditos que ofrece el sistema formal a un interés infinitamente menor, pero sobre todo por las condiciones socioeconómicas de sus presas.


El vendedor de hortalizas en el mercado, el dueño de la tienda de la esquina o el vecino de toda la vida que instaló su comedor bajo una carpa por las noches, no tienen un historial crediticio.


Nunca han sabido lo que significa ser un sujeto de crédito, al igual que el 49% de ecuatorianos mayores de 15 años que, según el estudio Global Findex de 2017, no tuvo acceso a ninguna de las instituciones integrantes del Sistema Financiero del país. La mayor parte, casi el 60%, fueron mujeres.


Buena parte acudió a un usurero para comenzar o mejorar un emprendimiento, superar una emergencia económica o lidiar con una enfermedad costosa propia o de un familiar. Los sedujo las aparentes facilidades: entrega inmediata, cobro puerta a puerta, cero papeleo.


Pero ahora reconocen arrepentidos que las peores decisiones suelen tener el rostro de la usura. En los juzgados del país yacen miles de testimonios apilados que dan cuenta de delitos anexos como estafas, agresiones, sicariatos, asesinatos, narcotráfico y hasta lavado de activos.


De ahí la importancia de que quienes están al frente de la estrategia nacional contra el Covid19 levanten por unos segundos la cabeza y miren, reconozcan, estas otras aristas para actuar a tiempo.


El Gobierno, con soluciones financieras rápidas y de fácil acceso, la ciudadanía, denunciando y exigiendo a la justicia prolijidad. La sociedad civil, provocando los cambios para que ser sujeto de crédito en Ecuador no sea tan difícil y costoso como conseguir un test de detección de Covid19.


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