El desencuentro de la Izquierda Democrática

El excandidato a la Presidencia Xavier Hervas y Guillermo Herrera, presidente del partido Izquierda Democrática (ID), tuvieron el primer desencuentro electoral. Mientras el primero daba un apoyo tácito a Guillermo Lasso para la segunda vuelta presidencial, Herrera aclaraba a través de un comunicado público que la organización no apoyará a candidato alguno.


El hecho se dio en un momento político particular para el país. Justo cuando se dan los primeros acercamientos para definir quiénes serán las nuevas autoridades que dirigirán la Asamblea Nacional y las mesas legislativas especializadas para el periodo 2021-2025.


Las fuerzas con más probabilidades para ocupar esos cargos, por el número de curules que lograron en las últimas elecciones generales, son precisamente la Izquierda Democrática, Pachakutik y la Revolución Ciudadana -hoy cobijada bajo la UNES (Unión por la Esperanza)-.


Un respaldo directo a Lasso por parte de la ID pudo interpretarse como una afrenta contra la bancada de la UNES y una piedra de tope para lograr la mejor tajada en el cabildeo legislativo. Sobre todo, considerando que la UNES tiene el bloque más grande y seguramente se hará de la Presidencia del Legislativo.

Tomado del portal Primicias


En este contexto, cabe hacer una pregunta clave a la dirigencia nacional de la ID. La decisión que tomaron fue, ¿por principios ideológicos, como dijeron, o simplemente un cálculo político legislativo?


Es verdad que ese papel de ‘ni ni’ político (ni chicha ni limonada) pone al partido en una posición de conveniencia, pues en su momento podrá acercarse a cualquier fuerza política en la Asamblea para negociar.


Sin embargo, también representa un mensaje negativo a sus militantes, principalmente jóvenes, y a los ciudadanos que confiaron y votaron por una opción que se decía alejada de las viejas prácticas y cálculos políticos.


Si Hervas insiste en hacer una carrera política basada en una marca personal; y no asume un liderazgo en el partido, y la dirigencia más añeja de la Izquierda Democrática -representada en Herrera- no se conecta con los jóvenes que no creen en la política, ambos serán los responsables de diluir el éxito electoral y la esperanza de que la ID termine de resucitar. (O)


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